Tras un año manteniendo relaciones sexuales sin utilizar ningún método anticonceptivo y sin conseguir concebir, estamos ante algún problema de fertilidad. Por tanto, se hace necesario consultar con un profesional médico.¿Alguna duda? Contacta con Biogest, la primera visita es totalmente gratuita. ¡Te esperamos!
Fuente: Reproducción Asistida.org
La infertilidad está relacionada con los malos hábitos de vida de forma directa, las parejas que acuden a centros de reproducción no suelen tener hábitos saludables. Una clínica de fertilidad ha realizado un estudio, preguntando a 696 pacientes sus hábitos de vida, y han concluido que tabaco, alcohol y fármacos están más presentes que en personas que no tienen problemas reproductivos.

Los hombres y mujeres que tienen dificultades para conseguir el embarazo beben más alcohol que el resto de la población. También se ve aumentado el consumo de tabaco, en concreto 40% de las mujeres y el 52% de los hombres. En cuanto a la marihuana, un 13.3% de los hombres y un 6.9% afirman consumirla de forma habitual.
Estrés por no conseguir el embarazo
En cuanto al estrés no se sabe exactamente si es una consecuencia de ser infértil o por el contrario la causa de esterilidad.
Muchas de las parejas que intentan tener un hijo sufren de estrés, la dificultad en la reproducción y el tener que acudir a una clínica de fertilidad para pedir ayuda y lograr un embarazo, supone una fuerte carga emocional y psicológica que muchos pacientes no saben cómo llevar.
Para evitar este tipo de presiones muchas personas recurren a fármacos antidepresivos, o estimulantes de algún tipo que pueden causar problemas de fertilidad, especialmente de infertilidad masculina.
Por este motivo los expertos recomiendan a la pareja no obsesionarse con el tratamiento ni limitar las relaciones sexuales a los periodos ovulatorios, sino afrontarlo de una forma mucho más natural.
Para mejorar la fertilidad es recomendable mejorar los hábitos de vida, con una buena alimentación compaginado con ejercicio regular se consigue un cuerpo más sano en todos los sentidos.
BIOGEST ADQUIREIX EL REVOLUCIONARI EMBRYOSCOPE
En l’actualitat l’efectivitat de les tècniques de fecundació in vitro són satisfactòries en 40 de cada 100 casos i és que una de les claus de l’èxit resideix a obtenir embrions de bona qualitat. Això va lligat, entre d’altres, a les condicions de cultiu en el laboratori i a la capacitat de l’embrióleg de saber identificar els embrions de millor pronòstic per transferir-los.
Després de 10 anys d’investigació ha arribat a Espanya l’Embryoscope. Una autèntica revolució en Medicina Reproductiva: un incubador construït amb una càmera en el seu interior que capta contínuament imatges de cada embrió, seguint la seva evolució en temps real.
Biogest, centre de Reproducció Humana de Tarragona, és una de les clíniques d’Espanya capdavanteres en la incorporació de noves tècniques, innovadores tecnologies i en la contínua formació del seu personal. Ara Biogest ha adquirit l’Embryoscope i ja ho està emprant en els seus tractaments de fertilitat, donant com a resultat un augment significatiu en la taxa d’embaràs, i evitant els embarassos múltiples no desitjats.
Un altre dels avantatges que destaca Biogest sobre l’Embryoscope és que converteix als futurs pares en testimonis de l‘inici de la vida del seu nadó.
Un estudio relaciona la disfunción sexual femenina con los asientos de bicicleta
Fuente: La Vanguardia
El asiento de las bicicletas y el tiempo que los ciclistas pasan sobre él se ha relacionado a menudo con la disfunción eréctil. Ahora, según publica The New York Times, también puede ser un peligro para la salud sexual de las mujeres.
Las usuarias femeninas de la bicicleta están familiarizadas con el entumecimiento que puede ocurrir en la zona genital después de un prolongado tiempo sentadas en el asiento de una bicicleta tradicional. Los asientos de bicicleta están diseñados para que el peso corporal descanse sobre la nariz del sillín, que puede comprimir los nervios y los vasos sanguíneos en el área genital. Esto aumenta en los hombres el riesgo de disfunción eréctil, extremo que ha sido ampliamente documentado por diversos estudios oficiales.
Investigaciones de la Universidad de Yale iniciadas en 2006 han concluido que las mujeres ciclistas tienen una sensibilidad genital inferior en comparación con otros grupos de control. Los investigadores han realizado pruebas en 48 mujeres, que han viajado un mínimo de 10 kilómetros a la semana, aunque por lo general se suelen hacer recorridos más extensos.





